📍 «Esperanza» – Playa de Matalascañas, julio 2023Stefan Müller, un turista alemán que paseaba con su familia al amanecer, avistó una tortuga boba juvenil de 42 cm enredada en una maraña de redes de pesca abandonadas y bolsas de plástico. El animal mostraba signos de agotamiento extremo y presentaba laceraciones en las aletas anteriores.
La acción de Stefan salvó a Esperanza: Llamó inmediatamente al 112 a las 7:23h, proporcionó coordenadas GPS precisas, mantuvo a la tortuga húmeda vertiendo agua de mar cada 5 minutos, creó sombra con su toalla de playa y alejó a los curiosos que intentaban tocarla. «Mis hijos me preguntaban si la tortuga iba a morir. Les dije que haríamos todo lo posible», recuerda Stefan. Nuestro equipo llegó en 35 minutos. La tortuga presentaba hipotermia leve (24°C, cuando lo óptimo es 26-28°C), deshidratación moderada y una aleta anterior semiseccionada por una línea de pesca que había actuado como torniquete durante días. La transportamos al CREMA donde fue sometida a cirugía de emergencia: amputación parcial de la aleta, limpieza de heridas necróticas, fluidoterapia intensiva y antibioterapia de amplio espectro. Durante 6 semanas, «Esperanza» (nombre elegido por los hijos de Stefan) recibió cuidados diarios: cambios de vendajes, fisioterapia acuática para fortalecer la musculatura compensatoria, alimentación asistida con pescado fresco y seguimiento veterinario continuo. A pesar de la amputación, desarrolló una técnica de natación asimétrica pero efectiva.
El 15 de septiembre de 2023, Esperanza fue liberada en aguas de la Reserva Marina de Cabo de Gata, equipada con un transmisor satelital. Durante 8 meses hemos seguido sus movimientos: migró hacia aguas tunecinas, donde pasó el invierno alimentándose de medusas. En primavera de 2024 regresó a aguas andaluzas.
Esperanza sigue viva, reproduciéndose y contribuyendo a la supervivencia de su especie, gracias a una llamada telefónica.«Stefan nos escribe regularmente para preguntarnos por Esperanza. Le enviamos los mapas de seguimiento satelital. Su familia adoptó a la tortuga y ahora son embajadores de la conservación marina en su comunidad en Alemania. Así se crea conciencia global.» – Dra. Laura Martínez, veterinaria de CREMA.
📍 «Titán» – Cabo de Gata, septiembre 2023El 12 de septiembre de 2023, un cachalote juvenil macho de 8 metros y aproximadamente 6 toneladas apareció varado en una playa de Cabo de Gata. El caso representaba uno de los mayores desafíos logísticos de nuestra historia: mover 6 toneladas de animal vivo, en estado crítico, desde una playa a un centro de recuperación.
El aviso: Antonio Pérez, patrón de un barco pesquero local, avistó al cachalote desde alta mar a las 5:40h. «Nadaba errático, en círculos, chocando contra su propia cola. Algo no iba bien.» Antonio llamó inmediatamente al 112 y siguió al animal desde distancia prudencial. A las 6:10h, el cachalote varó en una playa rocosa de difícil acceso.
Diagnóstico crítico: Nuestro equipo veterinario llegó a las 7:00h. «Titán» (nombre que le dio la comunidad local) presentaba desnutrición severa con índice de condición corporal 1/5 (emaciación extrema), deshidratación crítica, múltiples laceraciones por rocas, temperatura corporal elevada (38.5°C, hipertermia por estrés) y signos neurológicos: desorientación, natación en círculos (observada por Antonio), nistagmo ocular. El análisis sanguíneo reveló anemia severa, hipoproteinemia, elevación de enzimas hepáticas y renales (fallo multiorgánico incipiente). Las biopsias de grasa mostraron reservas energéticas prácticamente inexistentes: llevaba semanas sin alimentarse adecuadamente. La causa probable: separación prematura de la madre (los cachalotes juveniles dependen de lactancia materna hasta los 2 años), combinada con desorientación por contaminación acústica submarina (prospecciones sísmicas documentadas en la zona 3 semanas antes).
Operación Titán: Coordinamos una operación de rescate sin precedentes. Participaron: 3 veterinarios, 8 biólogos marinos, 15 voluntarios, Guardia Civil (SEPRONA), bomberos del Consorcio de Almería, grúa portuaria de 20 toneladas, camión de transporte especial, y Salvamento Marítimo. El coste económico superó los 45.000€. Durante 4 horas mantuvimos a Titán estabilizado in situ: fluidoterapia intravenosa masiva (120 litros de suero en 3 horas), corticoides de alta potencia, protección solar con lonas húmedas, monitorización cardiorrespiratoria continua. A las 11:00h, con marea alta, conseguimos posicionar una camilla metálica bajo su cuerpo y, mediante la grúa, transferirlo a un camión con tanque de agua de 30.000 litros.
Traslado dramático: El transporte hasta las instalaciones del Puerto de Almería (adaptadas temporalmente como centro de recuperación) duró 2 horas. Durante el trayecto, dos veterinarios viajaron dentro del tanque, monitorizando constantemente sus constantes vitales, administrando oxígeno suplementario y manteniendo húmeda su piel. «Fueron las dos horas más estresantes de mi carrera», recuerda la Dra. Gómez.
Cuidados intensivos: En las instalaciones portuarias, Titán fue colocado en un tanque industrial de 80.000 litros con sistema de recirculación, filtración y temperatura controlada. Durante 72 horas recibió atención veterinaria ininterrumpida: fluidoterapia continua, antibióticos de amplio espectro (prevención de neumonía), sondaje gástrico para alimentación (papilla de pescado hipercalórica: 80kg/día en tomas fraccionadas), vitaminas B12 y E, y fisioterapia acuática suave. El punto crítico llegó a las 48 horas cuando desarrolló neumonía por aspiración. «Pensamos que lo perdíamos», admite el Dr. Ruiz. Intensificamos antibioterapia, añadimos nebulizaciones con mucolíticos y aumentamos oxigenación. Titán luchó, y a las 60 horas su temperatura se normalizó y comenzó a respirar con mayor facilidad.
El milagro: A las 72 horas, Titán comenzó a emitir clicks de ecolocalización (primera señal de recuperación neurológica) y a responder a estímulos sonoros. Iniciamos alimentación con peces enteros que aceptó con dificultad inicialmente. Durante 2 semanas, ganó 420kg de peso, recuperó tono muscular y mostró comportamiento exploratorio normal.
Liberación en mar abierto: El 28 de septiembre de 2023, Titán fue transportado en barco pesquero adaptado hasta aguas profundas (1.200m de profundidad) a 15 millas náuticas de la costa. La liberación fue transmitida en directo: Titán permaneció en superficie durante 8 minutos, emitiendo vocalizaciones potentes, antes de realizar una inmersión profunda que indicaba comportamiento de alimentación normal.
Seguimiento: Equipado con marca satelital adhesiva, lo seguimos durante 45 días antes de que la marca se desprendiera (comportamiento normal). En ese periodo recorrió 890 kilómetros, realizó inmersiones de hasta 1.800m de profundidad (cachalotes cazan calamares gigantes en profundidad), y fue reavistado visualmente por observadores en ferry integrando un grupo de 4 cachalotes frente a las costas de Argelia.
«Titán representa la suma de voluntades: pescadores, voluntarios, administraciones, científicos, ciudadanos. Su supervivencia demuestra que cuando trabajamos unidos, lo imposible se vuelve posible. Cada varamiento es una oportunidad para reescribir finales.» – Coordinadora de Seashore Environment.