- Llama inmediatamente al 112 y comunica que has encontrado un animal marino varado. Proporciona tu ubicación exacta (playa, kilómetro, municipio) y describe el animal: especie aproximada, tamaño, estado aparente y si presenta heridas visibles. Los operadores del 112 activarán el protocolo de la Red de Varamientos y te darán instrucciones específicas.
- Mantén distancia de seguridad (mínimo 5 metros). No permitas que se acerquen curiosos ni se forme aglomeración. Los animales varados están en situación de estrés extremo y pueden tener reacciones impredecibles. Además, el ruido y la presencia humana agravan su condición.
- Protege al animal del sol y del calor utilizando toallas húmedas (con agua de mar, nunca dulce) sobre su cuerpo, pero nunca cubras los orificios respiratorios (espiráculo en cetáceos, narinas en tortugas). Si es posible, crea sombra con sombrillas o telas. La deshidratación puede ser letal en pocos minutos.
- No devuelvas el animal al mar. Si ha varado es porque algo le sucede: puede estar enfermo, desorientado o herido. Devolverlo al agua sin evaluación veterinaria puede condenarlo a una muerte agónica. Los profesionales determinarán si puede ser liberado.
- No alimentes, no des agua y no intentes empujar o mover al animal. Cualquier manipulación incorrecta puede causarle lesiones internas graves o agravar su condición. Espera la llegada del equipo especializado.
- Si es posible, documenta el varamiento con fotografías desde varios ángulos (sin flash), respetando siempre la distancia de seguridad. Esta documentación es valiosa para los equipos de rescate y para la investigación científica posterior.
⚠️ Importante: Nunca intentes un rescate por tu cuenta. Los animales marinos, incluso pequeños, pueden morder, golpear con aletas o colas, y transmitir enfermedades zoonóticas. Deja la manipulación a los profesionales equipados.





